Tag Archives: Francia

Músicos de orquesta – Edgar Degas

DEGAS - Músicos de orquesta - 1870

Título: Los músicos de la orquesta de la ópera
Artista: DEGAS, Edgar (1834-1917)
Fecha: 1870
Medidas: 69 x 49 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo
Localización: Städel Museum, Frankfurt am Main

Este cuadro tiene dos versiones. La primera, en el Musée d’Orsay, representa los músicos de perfil con su amigo Désiré Dihau tocando el fagot. En esa versión se ve su interés por el retrato, ya que reproduce fielmente las fisonomías y también la forma de tocar los instrumentos. En esta versión, tan sólo vemos la parte trasera de sus cabezas porque lo importante no es la orquesta (aunque esté en primer plano) sino las bailarinas. El centro de atención del cuadro son las bailarinas con sus trajes blancos, y lo destaca a partir de la luz contrastando con el negro de los músicos.

Degas tenía un abono para la ópera de París, que le permitía asistir a los ensayos. Así es como pudo fijarse en el el duro trabajo de las bailarinas y plasmó en varios cuadros desde sus ensayos hasta la salida a escena. Para preparar estos cuadros Degas también se ayudaba de fotografías y fotomontajes, algo que en la época era muy caro y que no podían hacer todos los artistas.

Pintar espectáculos es una característica del impresionismo. Además de la ópera, los impresionistas reflejan las distracciones de los parisinos en los cafés-concierto y cabarets como el Café Guerbois, el Nouvelle Athènes desaparecido en 2004, el Moulin de la Galette en Montmartre, el Chat Noir o Les Ambassadeurs.

La Japonaise – Claude Monet

la japonaise

Título: La Japonaise o Camille Monet con vestido japonés
Artista: MONET, Claude (1840-1926)
Fecha: 1876
Medidas: 231,8 x 142,3 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo
Localización: Museum of Fine Arts, Boston (Massachussets)

El segundo Salón de los Impresionistas, en 1876, fue el lugar escogido por Monet para presentar a su japonesa. La gente que acudió al Salón, tal vez llamados por el escándalo que supuso la primera edición¹, respondió con gran entusiasmo a este evento. Por aquél entonces y desde 1854, Holanda era la puerta de entrada a Europa de los objetos procedentes de Japón, llegando después a Francia por el puerto de Le Havre. Lo hacían envueltos en papel que contenía dibujos y grabados japoneses. Algo parecido al que envuelve la vajilla en papel de periódico para protegerla de romperse. Dichos dibujos fueron una gran inspiración para los artistas de la época, que imitaban sus composiciones y temas. Monet lo hace a su vez con este retrato de su mujer.

Usando esta tipologia de retrato, de cuerpo entero y de gran formato, Monet demostraba su talento como pintor. Y es que hace cien años, esta tipologia se consideraba una de las mayores pruebas de la técnica de un artista.  Los abanicos de la pared són una excusa para representar los temas orientales y demostrar también su buen hacer en elementos más pequeños, y son también un recurso que sirve para contrastar con el abanico que sujeta Camille, de estilo occidental. Ella lleva una peluca rubia, poniendo énfasis sobre su origen europeo. Es la manera que tiene Monet de mostrarnos que va disfrazada. Además de un guiño a la nueva moda oriental que se respiraba en París, el retrato le permitía experimentar con colores vibrantes y contrastados entre sí, con el aliciente añadido de pintar sobre un tema que antes no se había representado en Europa.

¹En vista de no aceptar sus obras en el Salón oficial (organizado por la Académia de Bellas Artes francesa), los impresionistas decidieron hacer su propio Salón. Fue en 1874 en el taller del fotógrafo Nadar, donde acudieron 30 artistas que expusieron 165 obras en total. Ellos y su arte no congeniaban con las normas académicas, levantando un alto revuelo en la sociedad de la época por los temas que trataban y su forma de pintarlos.

Ingres y los modernos

Museu Ingres de Montauban
13, Rue de I’hôtel-de-ville 82000 Montauban, France
Horario: De 10h a 12h i de 14h a 18h.
Entrada: General  4€. Reducida: 2€. Gratis: Estudiantes.

ingres - La Grande baigneuse Ingres et les modernes Ingres - Mademoiselle Caroline Riviere

El Museo Ingres de Montauban expone hasta el 4 de octubre ‘Ingres et les modernes’. Una exposición que reune obras de artistas tan diversos como Picasso, Dalí, Bacon, Hockney o Rauschenberg.

El principal objetivo de esta muestra es contraponer los cuadros de uno de los grandes maestros del Romanticismo, Jean Auguste Dominique Ingres, (Montauban, 1780 – París, 1867), -considerado por otros neoclássico por los temas que trata-, con las numerosas obras que ha inspirado en autores de nuestro siglo. Se pueden ver hasta 200 obras, entre pinturas, dibujos, esculturas, fotografias, vídeos y performance, procedentes de 115 colecciones públicas y privadas de todo el mundo.

Maurice de Vlaminck, fauvista

Exposición: Maurice de Vlaminck. Un instinto fauve. 1900-1915
Artista: Maurice de Vlaminck
Fechas: Del 2/07 al 18/10 de 2009
Localización: CaixaForum de Barcelona

Maurice de Vlaminck - A l'hort del meu pare - 1905 Vlaminck - Vins, liqueurs - 1910

Durante el Salón de Otoño de 1905 celebrado en París, el crítico de arte Louis Vauxcelles paseaba por la sala VII del Grand Palais. Una escultura de estilo renacentista estaba rodeada por cuadros de colores intensos, aplicados de manera casi violenta sobre el lienzo. “Donatello chez les fauves” -Donatello entre las fieras-, dijo. Y así es como el grupo de artistas entre los que se cuentan Matisse, Derain, Vlaminck, Dufy y Bracque adquirieron el nombre de fauvistas.

Desde principios de julio el CaixaForum expone más de 80 obras de Maurice de Vlaminck (1876-1958), uno de los principales integrantes del grupo. Las obras delimitan el periodo de 1900 a 1915, momento de absoluta experimentación del artista francés. Al observar sus cuadros nos vienen a la mente las influencias del grupo de los fauves como el postimpresionismo de Van Gogh y Gauguin o el puntillismo de Signac y Seurat. Hay cuadros donde predominan los ángulos rectos, y los colores más apagados con un predominio del gris, recordándonos otros artistas como Bracque o Cézanne. Y los rojos en contraste con el verde o el violeta, sumados a la superposición de planos, nos transportan al universo de Matisse.

Si sólo nos quedamos con esta idea, podemos llegar a pensar que Vlaminck no aporta nada nuevo. De una obra a la siguiente, la exposición nos presenta a Vlaminck de esta forma: parecido a Van Gogh, parecido a Matisse, parecido al cubisme de Cézanne. El caso es que los fauvistas fueron un grupo totalmente innovador, donde sus componentes se influenciavan los unos a los otros. Rechazados por el público y por la Académia de Bellas Artes, fueron tachados de ‘salvajes’, encontrándose en una situación muy parecida a la que sufrieron los impresionistas la década anterior.

El CaixaForum nos ofrece la oportunidad de ver Vlaminck en nuestro país por primera vez, continuando su labor de presentar de manera sencilla los artistas de principios del siglo XX. Esta voluntad mejoraria explicando al público la complejidad del panorama artístico de entonces, de como surje el fauvismo y en que consiste. Ahorrándolo, nos perdemos en un mar de colores y pinceladas vibrantes que nos recuerdan a lo que ya conocemos.