En este último mes, la Catedral de Barcelona y la Casa Amatller vuelven a tener sus fachadas visibles. Es gratificante pasear por la Plaça Nova y el Paseo de Gracia -a la altura de la calle Aragó- y ver las espectaculares fachadas de estos dos edificios y no las lonas que impedían verlas.
Acercaros cuando tengais un momento porque vale mucho la pena, y más después de tantos años detrás de las bastidas que las cubrían (más de cuatro años la Catedral, y tres la Casa Amatller).
Unas cuantas fotos más de las dos fachadas aquí.
La notícia en El Periódico y en El País.












